Esto debí haberlo publicado hace dos semanas, cuando las papas quemaban. Ahora es solo una simple opinión de su “humilde servidor del webeo hablante” acerca de este tema, que a muchos les quedó marcando ocupado cuando escuchaban cierta radio.
Amo el rock. Amo la música. Pero ese amor tiene un comienzo: la radio. Si no fuera por ella, no escucharía música. Hasta el día de hoy consumo de ella, sea en mi casa o en la calle usando la radio del MP3. Y ese amor por la música tiene un comienzo… y ese comienzo no lo hizo ni Nubeluz, ni Cachureos. La verdadera pasión que tengo es gracias a la Rock&Pop. Mi hermano me presentó un grupo llamado Arctic Monkeys, que acababan de lanzar su álbum debut “Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not”. Lo escuché y me fascinó la energía que entregaba la banda de Alex Turner, pero el verdadero cariño que le tuve a esa banda se desarrolló escuchando tal radio, con la rotación de sus temas (que no era poco), tales como I Bet You Look Good On The Dancefloor, Fake Tales Of San Francisco, Brainstorm y varios temas que he escuchado ahí. El cariño no es solo a esa banda, sino a varias que he escuchado atentamente desde el 2006, aunque siempre la Rocka ha sido la frecuencia preferida de mi familia completa. Nací con el Chacotero, me crié escuchando el Portal (hasta el día en que murió) y me eduqué con las clases magistrales de Alfredo Lewin, Matilda Svenson, Pato Cuevas y –en su momento- Rolando Ramos con su Ruta 66 (programa original de Radio Futuro, que llegó a escucharse en el dial el 2008).
¿Por qué recordé todo esto? Desde el viernes (mismo viernes del año nuevo) la Radio Rock&Pop, o la Rocka para muchos, vivió un nuevo cambio en la administración, como solía ser de costumbre cada año… o cada semestre. Pero este cambio iba a ser radical. Puse la radio a las 2 para escuchar “Los Hermanos Caradura” que conducía Salfate y Chico Jano y de ahí escucho lo nuevo de Shakira, Katy Perry y música que perfectamente puedo pillar en la Carolina o en MTV. Al principio pensé que sería una broma más para atraer atención de una parrilla renovadora en cuanto a contenido de programas como pasó en el año 2008 (cuando la radio “murió” y en su frecuencia sonaban temas de Violeta Parra… y al día siguiente renacía bajo el concepto y slogan de ‘La Venganza de la Gente Normal’, en donde el auditor tomaba el poder de la radio… llamando para pedir sus temas y poder opinar. Una muy buena etapa la encontré), pero lamentablemente no fue así, y el cambio fue radical e iba en serio.


